martes, 1 de setiembre de 2009

Amor, no hace falta que apuremos las cosas.

No hay que forzar lo que sabemos que sucederá.
Metámonos en en el juego, disfrutémoslo, esperemos el momento correcto para que la magia sea la adecuada.


Si querés te invito a cenar.
Salimos, pasamos una velada de charla forzada, nos recordamos el porqué estamos ahí (aunque la explicación no sea necesaria), bebemos un buen vino, nos distraemos con el juego de las velas sobre la mesa y hacemos lo que tanto vinimos anticipando.


Pero eso no es lo que estamos buscando.
Todo este tiempo lo único que quise fue esa noche maravillosa.
Esa noche que recordaremos por el resto de nuestras vidas.
Estaremos tomando algo, compartiendo un cigarrillo y risas, muchas risas.
Y sin darnos cuenta nos acercaremos, actuaremos nuestro mejor Romeo y Julieta y nos fundiremos en un beso eterno.


Esa es la noche que espero

rock&roll

1 comentario:

Blanc// dijo...

me encantó